Método GDS

Se desarrolla a partir de los años 60 por Godelieve Denys Struyff, fisioterapeuta y osteópata belga. 
Su sentido de la observación, reforzado por su formación como artista del retrato, le permitió definir y ajustar gradualmente un enfoque global que integra el funcionamiento del cuerpo y sus vínculos inseparables con el comportamiento psicológico.

Consiste en una aproximación al cuerpo tanto preventiva como terapéutica, que basa su intervención en el concepto fundamental del terreno predispuesto, poniendo en evidencia seis familias de músculos que son los útiles de expresión psico-corporal; ya que el cuerpo forma una unidad cuyas partes son interdependientes, los músculos y sus coberturas o fascias, están organizados en cadenas interconectadas.

Nuestras emociones, nuestros sentimientos, nuestra forma de ser y nuestras vivencias se expresan a través de este sistema que influye en nuestros gestos y nuestra postura y nos sitúa en una comunicación no verbal con el entorno: es lo que llamamos el lenguaje hablado del cuerpo.

Las familias musculares son cadenas flexibles que aseguran nuestra unidad y adaptabilidad para hacer frente a nuestras necesidades. En el exceso, pueden transformarse en cadenas de tensión miofascial y aprisionar al cuerpo en una actitud rígida. Este fenómeno, repetido y prolongado en el tiempo, marca en el cuerpo huellas específicas y determina de manera progresiva una cascada de disfunciones articulares. Así pasamos de la fisiología de un lenguaje hablado a la patología de un lenguaje grabado, de lo que resulta un terreno fragilizado en el tiempo.

CUIDARSE Y PREVENIR

El enfoque es individualizado; el síntoma es observado en su contexto global, que refleja la profunda unidad entre el sistema músculo-esquelético y el psíquico. El enfoque de la fisioterapia utiliza variedad de herramientas que permiten la adaptación al campo específico de cada uno. Incluyen maniobras técnicas de masajes reflejos, posturas o estímulos de estiramiento para darles tensión muscular y el modelado músculo-esquelético y así, recuperar la libertad de movimiento.

El Método GDS da gran importancia a la conciencia del cuerpo, especialmente a:

  •      La estructura ósea.
  •      El aprendizaje del gesto justo.

Son las claves para un uso óptimo del cuerpo.